Come, duerme, se aburre
Hambre, energía, diversión y cariño se mueven solos con el reloj. Duerme de noche, en su horario, en tu zona horaria.
Wiru no es un Tamagotchi con cuatro barras. Vive en su casa, se le pasan las horas aunque no la mires, crece con los días y arma su carácter con la forma en que la criás.
Todavía no está en Google Play. Se instala a mano y se actualiza sola.
El tiempo corre igual. Vuelve con hambre, con sueño o con ganas de jugar, y no porque un contador se haya vencido: porque pasaron las horas.
Hambre, energía, diversión y cariño se mueven solos con el reloj. Duerme de noche, en su horario, en tu zona horaria.
Cocina, living, dormitorio y baño. Se pasa de cuarto con el dedo y elle anda por ahí, usando los muebles.
Le aparecen situaciones para resolver. Lo que le decís que está bien y lo que le corregís deja marca.
Un ropero por temporada, con monedas que se ganan criándola. Nada de lo que se pone le cambia un número: es puro gusto.
No hay una pantalla de creación donde repartís puntos. El carácter emerge de meses de crianza, y dos Wiru criadas distinto terminan distintas.
Bondad, valentía, paciencia, disciplina, curiosidad, sociabilidad y competitividad. Cambian en semanas, no en tardes.
Repetir la misma acción cien veces no sirve. Hay frenos, y están puestos a propósito.
No hay barras de estadísticas. Vas a notar que es bastante curiosa, o que desconfía de quien no conoce.
No hay una tienda que te apure. Las monedas salen de ocuparte de elle: un poco cada día, y de golpe cuando crece o se le marca un rasgo.
Con una foto, Wiru arma un cuerpo propio: el color del pelo, la forma de los ojos, un detalle que reconocés. No es la foto pegada encima — es un dibujo nuevo, hecho con los rasgos que salieron de ahí.
Lo mismo con un objeto: una remera, un peluche, una taza. Aparece en su ropero como una prenda más, se la pone, y las mascotas de los demás también se la ven.
Wiru está en pruebas, con mascotas de verdad viviendo en teléfonos de verdad. Todavía no pasó por las tiendas.
Se baja el archivo y se instala. Después se actualiza sola: cuando hay una versión nueva, te avisa desde adentro.
Se instala con AltStore o SideStore, firmando con tu Apple ID gratis. Vence a los siete días y se vuelve a firmar.
Qué esperar. Es una versión en pruebas: hay cosas a medio hacer y cosas que van a cambiar. La mascota que críes ahora se queda con vos — vive en el servidor, no en el teléfono.