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Wiru
El ícono de Wiru: la cabeza de la criatura, en menta. Gratis

Cerrás la app y sale a caminar por tu teléfono

Vive en su casa, aprende de vos y crece durante años.

Gratis en Google Play, para Android. En iPhone todavía no está.

El living de la casa de Wiru: un sillón, un televisor y una ventana con el cielo.
Así vive adentro de la app.
  • 7etapas, de cría a anciana
  • 10años hasta la última
  • 115objetos para vestirla

No se queda adentro de la app

Le das el permiso una vez y la criatura se queda sobre la pantalla, encima de lo que estés usando. No es un fondo de pantalla ni una notificación: es ella, caminando.

  • Camina, se sienta, mira alrededor y duerme — sola, con la app cerrada.
  • Mantené el dedo encima y se abre un anillo para darle de comer, acariciarla o jugar.
  • La caricia significa algo. El dedo despacio es un mimo; rápido, un reto. Los dos cuentan para su crianza.

Android lo llama «mostrar sobre otras apps» y hay que dárselo a mano. Si decís que no, se queda adentro de la casa y la app anda igual.

Acá está, entre los íconos, mientras el dueño hace otra cosa.
Otro escritorio de Android, entre los íconos de Gmail y Chrome, con una Wiru bebé dormida y dos zetas encima.
Y cuando le toca dormir, se duerme ahí mismo.

La visitan las mascotas de tus amigas

Tu mascota tiene vecinas, y cada tanto una cruza a lo de la otra sin que nadie apriete nada. Lo que hacen sale de cómo es cada una. Pasa aunque tengas el teléfono guardado.

Cuatro de visita: con cinco en el escritorio, sale un vóley.

Se conocen solas

Si andan por la misma red —el wifi de tu casa, el de la oficina— se hacen vecinas sin que nadie autorice nada. Si tu amiga está lejos, le mandás un código desde «Sus vecinas» con el botón Mandárselo, por WhatsApp o por donde quieras.

Juegan, discuten, se abrazan

De a dos se agarran a kung fu con el arma que tengan puesta, o arman un picadito. De a tres se pasan la pelota o discuten. De a cuatro, pádel o vóley. Se abrazan, y se hablan con globitos: un corazón, una nota, un rayo cuando se enojan.

Y queda contado

En Novedades te cuenta lo que pasó mientras estabas en otra cosa. En «Sus vecinas» ves con quién se lleva: si se buscan para acurrucarse o si siempre terminan a los empujones. Y su primera visita va al álbum, con foto.

En tu pantalla entran hasta diez juntas, contando a la tuya. Con la app abierta suena el timbre y entran a la casa, de a dos por cuarto. Vos no las mandás: le decís cómo querés que se porte cuando venga alguien —amistosa, tranquila, que se plante o que se esconda— y ella decide el resto.

Invitá a una amiga Para que se visiten, las dos tienen que tener la suya.
La casa entera de noche: living, dormitorio con la criatura durmiendo, baño y cocina, con luna en las ventanas.
La casa, dibujada por el servidor a la hora que era.

Está viva cuando no la mirás

El hambre, la energía, las ganas de jugar y el cariño se mueven con el reloj, estés o no estés. Vuelve con hambre porque pasaron las horas, no porque se venció un contador cuando abriste la app.

  • Duerme de noche, en tu zona horaria — la que elegiste vos, no la del servidor.
  • Tiene cuatro cuartos — cocina, living, dormitorio y baño. Se pasa de uno a otro con el dedo, y ella anda por ahí usando los muebles.
  • Aprende de vos — le aparecen situaciones para resolver, y lo que le decís que está bien y lo que le corregís deja marca.

Siete etapas, y la última llega a los diez años

El cuerpo lo manda la edad y nada más: no se apura con monedas ni se elige. El primer cambio es al segundo día, para que se note enseguida que crece; el último, a los diez años de vida.

  1. Wiru de cría: chiquita, con pañal. Críadía 1
  2. Wiru de chica: más alta, sin pañal. Chicadía 2
  3. Wiru adolescente: con granitos en la cara. Adolescentedía 9
  4. Wiru joven: el mismo cuerpo, sin granitos. Jovendía 40
  5. Wiru adulta: proporciones asentadas. Adultamedio año
  6. Wiru mayor. Mayor2 años y pico
  7. Wiru anciana: con canas a los costados. Anciana10 años

Los dibujos de arriba salen del mismo programa que la dibuja en tu teléfono, pedidos uno por uno. Cada escalón entrega algo —un regalo, una prenda que se destraba— y ninguno se abre con la mano vacía.

La personalidad no se elige de un menú

No hay una pantalla de creación donde repartís puntos. El carácter sale de meses de crianza, y dos Wiru criadas distinto terminan distintas.

Se acerca una mascota que no conoce. ¿Qué hace la tuya?

La sociable

La tímida

Ninguna de las dos se eligió de un menú, y ninguna está rota. Las dos salieron de meses de crianza. Vos nunca ves el número: notás que una desconfía de quien no conoce.

Los siete rasgos, y por qué no se maximizan

Bondad, valentía, paciencia, disciplina, curiosidad, sociabilidad y competitividad. Cambian en semanas, no en tardes.

Repetir la misma acción cien veces no sirve: hay frenos, y están puestos a propósito. Y no hay barras de estadísticas en ningún lado de la app.

Con el tiempo empieza a parecerse a alguien que querés

A los diez días elegís una foto —tu perro, tu gato, el animal que tengas— y Wiru hereda algunos rasgos. No cambia de golpe: se va pareciendo un poco más durante tres semanas.

La foto de ejemplo: un golden retriever de frente, de pelaje dorado claro, orejas caídas y la boca abierta con la lengua afuera.
La foto que le dimos.
  • La mascota antes de heredar nada: color menta, orejas propias.Antes
  • La mascota con el dorado claro del golden ya tomado, y las orejas empezando a caer.Semana 1el color
  • La mascota con el hocico y la trufa negra apareciendo, además del dorado.Semana 2el hocico
  • La mascota ya parecida al golden: orejas caídas, hocico con la trufa negra y la lengua afuera.Semana 3las formas

La foto se procesa y se elimina. Nunca se guarda. Lo que queda es el texto del dibujo, que ocupa menos que un mensaje. Está en la política de privacidad.

Ver cómo construye el parecido

La IA la mira una vez y escribe un dibujo. No elige de un catálogo de orejas y colas: devuelve figuras —óvalos, trazos, triángulos— colgadas de puntos del esqueleto. Por eso un loro puede dar pico y un elefante trompa sin que la app los conociera. Como mucho cuatro rasgos, de ocho figuras cada uno.

Con esta foto escribió, textualmente:

«el pelaje dorado claro, las orejas caídas y la gran sonrisa con la lengua afuera» — y tres rasgos dibujados: el hocico, la trufa negra y la lengua afuera, que sacó de la foto.

Te lo muestra antes de aplicar nada, y la propuesta vive diez minutos. Después el dibujo se revisa solo: la IA mira lo dibujado contra la foto y corrige, como mucho dos veces.

La foto viaja dos veces justamente porque el servidor no se queda con la primera. Eso es lo que hace verificable que no la guarda.

La app mostrando «Así va a ser»: la mascota hoy y la mascota en unas semanas, marrón chocolate y con orejas caídas.
La pantalla de la propuesta, de otra prueba con la foto de un labrador.
Y lo mismo con un objeto tuyo

A los catorce días se destraba la otra mitad: le sacás una foto a algo tuyo —una taza, unos anteojos, tu mochila— y aparece en su ropero como una prenda más. Se la pone, y las mascotas que la visitan también se la ven.

Un objeto por foto, entero, sobre algo liso y con luz.

La pantalla del ropero preguntando «¿Qué le querés dar?», con las reglas de la foto: un objeto por foto, sobre algo liso y con luz.
Así te lo pide la app.

Las monedas salen de criarla

Un poco cada día por ocuparte de ella, y de golpe cuando crece o cuando se le marca un rasgo. Con eso alcanza para tenerla entera.

Un camino que se anda

Cada comida y cada juego es un paso, con tope de cuatro por día: el mes no se termina en una tarde. Tres paradas con regalos, y el primero de mes no te hace empezar de nuevo: cambia lo que hay en las paradas, no dónde estás.

Ropa que no cambia nada

Nada de lo que se pone le mueve un número: es puro gusto. Las prendas se van destrabando a medida que crece.

Nada que haga falta pagar

Todo se consigue criándola, sin gastar un peso. Si querés llegar antes a una prenda, hay paquetes de monedas en Google Play: son las mismas que se ganan.

  • La criatura con sombrero de mago, túnica de estrellas y un libro abierto.De maga
  • La criatura con corona dorada, armadura y una capa de colores.De reina
  • La criatura con anteojos de sol, salvavidas y sombrilla.De playa
  • La criatura con gorro de lana, poncho y una guitarra cruzada a la espalda.De música
  • La criatura con antifaz, peto de armadura y un gancho de pirata.De aventura
  • La criatura con vincha de flor, guirnalda de luces y un ramo.De fiesta

Hay ciento quince objetos, y se combinan por partes: cabeza, cuello, torso y lomo. Ninguno cambia un número — es puro gusto.

Las monedas que se venden son las mismas que se ganan criando, y compran lo mismo: no hay una segunda tienda para el que paga, ni nada que se compre para crecer más rápido o ganarle a otra. Está en los términos.

Y un parque donde se juntan todas

Tu mascota no vive sola en tu teléfono: sale a un parque compartido con las de los demás, y vos la mirás.

El parque, en la app.

Se mira como se mira la tele: la mandás, y la ves andar, encontrarse con otras y jugar. No se maneja, y ésa es la gracia — lo que le pasa ahí sale de cómo la criaste.

Se juega de a dos contra dos, y el partido no lo gana la suerte: pesa lo que sabe de cada deporte, cuán bien la cuidaste y si se lleva bien con su compañera.

  • Una cancha de fútbol en el parque: Pipa y Casa de un lado, Wiru y Rayo del otro, la pelota en el medio y el marcador en 2 a 1. Fútbolcompetitividad y coraje
  • Una cancha de pádel con paredes de vidrio, cuatro criaturas jugando y el marcador en 15 iguales. Pádelpaciencia
  • Una cancha de vóley de arena en el parque, con la red en el medio y el marcador en 3 a 1. Vóleysociabilidad
Qué decide quién gana

Suman tres cosas: lo que cada una sabe de ese deporte, cuán bien la cuidaste, y si las dos compañeras se conocen — dos amigas juegan mejor juntas. A la mascota bien cuidada la eligen para jugar hasta el doble de seguido. Nada de lo que se compra pesa nunca.

Cada deporte pide otra cosa: el fútbol se lleva con la competitividad y el coraje, el pádel con la paciencia y la disciplina, el vóley con la sociabilidad. Y no hay rivales inventados: si en la plaza no hay cuatro disponibles, no hay partido.

El parque está en la app, en su propia pestaña al lado de la casa. Las canchas de arriba son partidos de verdad, con mascotas de otros dueños.

Empezá la tuya

Se baja gratis de Google Play y en un minuto está viviendo en tu teléfono.

Android

  • La casa, la crianza y el ropero, completos.
  • Sale a caminar por la pantalla con la app cerrada.
  • Se baja de Google Play y se actualiza sola, como cualquier app.

Se instala desde Play, sin permisos raros ni avisos de origen desconocido: acá está cada paso.

Bajar de Google Play

iPhone

  • Todavía no. Por ahora Wiru es sólo para Android.
  • En iPhone no podría salir a la pantalla: Apple no se lo permite a ninguna app. La casa, la crianza y el ropero, sí.
  • Tu mascota vive en el servidor: si el día de mañana hay iPhone, entrás con la misma cuenta y es la misma.

Si querés que te avisemos, escribinos a hola@wirupet.app.

Tu mascota no vive en el teléfono, vive en el servidor. Cambiás de teléfono, entrás con el mismo correo y está ahí, con las horas que pasaron ya corridas. Si desinstalás la app, te espera.

Preguntas que siempre aparecen

¿Qué permisos pide, y para qué?

Para salir a la pantalla, «mostrar sobre otras apps» y una notificación fija, que es lo que Android exige para dejar viva a una app en segundo plano. La cámara y la galería, sólo si elegís darle una foto para el parecido o para un objeto tuyo. Ninguno es obligatorio para jugar.

¿Se puede morir?

No. Si te olvidás unos días vuelve con hambre, con poca energía y de mal humor, y eso deja marca en cómo se va formando, pero no hay muerte ni nada que se pierda para siempre.

¿Me gasta la batería?

Mientras camina por la pantalla dibuja a treinta cuadros por segundo; cuando está quieta o durmiendo baja a ocho o doce, y con la pantalla apagada deja de dibujar por completo. Además se apaga desde la app cuando quieras.

Si borro la app, ¿pierdo la mascota?

No: vive en el servidor, atada a tu cuenta. Volvés a instalar, entrás con el mismo correo y está donde la dejaste, con las horas que pasaron ya corridas.

¿Hay que pagar algo?

No. Se baja gratis y se cría entera sin gastar nada: las monedas salen de cuidarla. Si querés, se pueden comprar paquetes de monedas por Google Play, que son las mismas que se ganan y sirven para llegar antes a una prenda. Ninguna compra la hace crecer más rápido ni le da ventaja sobre otras. Los detalles, y qué pasa con un reembolso, están en los términos.

¿Tiene publicidad?

No hay ni un anuncio, ni rastreadores de terceros. Este sitio tampoco: no carga nada de afuera y no usa cookies. Lo que sí se guarda de tu uso está contado en la política de privacidad.

¿Cómo borro mi cuenta?

Desde la app, en Ajustes, o desde esta página. Se borra todo: la cuenta, la mascota, sus objetos y su historia. No queda una copia esperando.

Una criatura que te espera del otro lado

Hoy es una cría con pañal. En dos días camina distinto, y dentro de un año va a tener un carácter que armaste vos sin darte cuenta.

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