¿Qué permisos pide, y para qué?
Para salir a la pantalla, «mostrar sobre otras apps» y una notificación fija, que es lo
que Android exige para dejar viva a una app en segundo plano. La cámara y la galería,
sólo si elegís darle una foto para el parecido o para un objeto tuyo. Ninguno es
obligatorio para jugar.
¿Se puede morir?
No. Si te olvidás unos días vuelve con hambre, con poca energía y de mal humor, y eso
deja marca en cómo se va formando, pero no hay muerte ni nada que se pierda para
siempre.
¿Me gasta la batería?
Mientras camina por la pantalla dibuja a treinta cuadros por segundo; cuando está
quieta o durmiendo baja a ocho o doce, y con la pantalla apagada deja de dibujar por
completo. Además se apaga desde la app cuando quieras.
Si borro la app, ¿pierdo la mascota?
No: vive en el servidor, atada a tu cuenta. Volvés a instalar, entrás con el mismo
correo y está donde la dejaste, con las horas que pasaron ya corridas.
¿Hay que pagar algo?
No. Se baja gratis y se cría entera sin gastar nada: las monedas salen de cuidarla. Si
querés, se pueden comprar paquetes de monedas por Google Play, que son las mismas que se
ganan y sirven para llegar antes a una prenda. Ninguna compra la hace crecer más rápido
ni le da ventaja sobre otras. Los detalles, y qué pasa con un reembolso, están en los
términos.
¿Tiene publicidad?
No hay ni un anuncio, ni rastreadores de terceros. Este sitio tampoco: no carga nada de
afuera y no usa cookies. Lo que sí se guarda de tu uso está contado en la
política de privacidad.
¿Cómo borro mi cuenta?
Desde la app, en Ajustes, o desde esta página. Se borra
todo: la cuenta, la mascota, sus objetos y su historia. No queda una copia esperando.