Política de privacidad
Vigente desde el 18 de septiembre de 2026 · actualizada el 26 de octubre de 2026 · Wiru («la app»), en wirupet.app
Esta política cuenta qué datos guarda Wiru, para qué, con quién se comparten y cómo se borran. Está escrita para que se entienda, no para cubrirnos: donde hay una limitación, lo dice.
Lo más importante, primero: las fotos no se guardan. Ni la que usás para el ADN de la mascota ni la del objeto preciado. Se leen en memoria, se mandan a procesar y se descartan en el mismo momento. En la base queda el dibujo que salió de ellas —números y colores— y nunca la imagen. Una foto de una persona es un dato biométrico, y la única política sobre un dato que no se puede filtrar es no tenerlo. Por eso, antes de mandar una foto a procesar, nuestro servidor revisa que no haya personas y le saca la ubicación: a la inteligencia artificial sólo le llega la imagen de la mascota o de la cosa, limpia.
Quién es el responsable
Wiru es un proyecto personal de Marcos Florentín, desarrollado y operado en Argentina. Los datos se guardan en un servidor propio alquilado, no en un servicio de terceros.
Para cualquier cosa de esta política: hola@wirupet.app.
Qué datos se recopilan
Los que das al crear la cuenta
| Dato | Para qué |
|---|---|
| Correo electrónico | Es tu nombre de usuario. Sirve para entrar y para escribirte si hay algo de la cuenta. No se usa para publicidad ni para enviarte novedades. |
| Contraseña | No se guarda. Lo que se guarda es un hash, que es un resultado del que no se puede volver atrás: ni nosotros podemos leer tu contraseña. |
| Tu identificador de Google | Sólo si entrás con Google. Es el número con el que Google distingue tu cuenta, y sirve para reconocerte la próxima vez que entres. Google no nos da tu contraseña ni nada más de tu cuenta que lo que dice esta tabla. |
| La dirección de tu foto de Google | Sólo si entrás con Google, y sólo si tenés foto. Se guarda la dirección de esa imagen, no la imagen: la foto sigue estando en Google y nosotros no tenemos una copia. Sirve para una cosa: colgarla en el portarretrato de la pieza de tu mascota. Si le sacás la foto a tu cuenta de Google, el cuadro desaparece solo la próxima vez que entres. |
| Zona horaria | Para que la mascota duerma de noche en tu noche y no en la de otro continente. Es la zona (por ejemplo, America/Argentina/Buenos_Aires), no tu ubicación. |
| Tu año de nacimiento | No se guarda. Se pregunta al crear la cuenta sólo para saber si hace falta el permiso de una persona adulta (ver Menores de edad), y se descarta en el mismo momento. Lo único que queda es un sí o un no: si quien juega puede tener menos de 13 años. |
| Que aceptaste los términos | Qué versión de los Términos y de esta política aceptaste y cuándo, para poder demostrar que la aceptaste. Si cambian, la app te los vuelve a mostrar. |
Los que se generan usando la app
- El nombre de la mascota, y el de cada objeto preciado: ése lo propone la inteligencia artificial y lo podés cambiar.
- Su estado y su historia: hambre, energía, ánimo, etapa de crecimiento, los siete rasgos de personalidad, qué comió y cuándo, qué aprendió, sus travesuras, sus monedas y su ropero.
- Los vínculos con mascotas de otra gente: quién conoce a quién y cómo se llevan.
- Las sesiones de tus dispositivos, para mantenerte dentro sin pedirte la contraseña todo el tiempo. Del identificador de sesión se guarda el hash, no el valor: una filtración de la base no se convierte en sesiones activas.
- Las compras de monedas, si hiciste alguna: qué paquete fue, cuándo, cuántas monedas dio, si se acreditó o se reembolsó, y el comprobante que entrega Google Play para poder verificarla. No vemos ni guardamos tu tarjeta ni tu medio de pago: el cobro lo hace Google, y de eso sólo nos llega el comprobante.
- Los reportes que hagas desde la app: qué reportaste (el nombre de una mascota o un dibujo que salió de una foto), cuándo, y el comentario si escribiste uno, de hasta 200 caracteres. Lo que pasa con ellos si borrás la cuenta está en eliminar mi cuenta.
La red desde la que te conectás
Las mascotas que se conectan desde la misma red —la misma casa, la misma oficina— se conocen solas y quedan como vecinas. Para eso el servidor tiene que saber si dos teléfonos salen por la misma conexión, y lo resuelve sin guardar la dirección IP en la base:
- Cada vez que la app consulta cómo está tu mascota, el servidor toma la dirección IP desde la que llega el pedido, le aplica un hash (SHA-256) y guarda los primeros 24 caracteres del resultado, con la hora.
- Se guarda uno solo, el último: cada consulta pisa el anterior, así que no queda una lista de las redes por las que pasaste.
- Sirve sólo para compararlo con el de otras mascotas: las que tienen el mismo y se vieron en las últimas seis horas se conocen. No se usa para ubicarte.
- Se borra con tu mascota.
Con franqueza: un hash no es anonimato perfecto. Las direcciones IP posibles son pocas, y quien tuviera acceso a la base podría probarlas una por una hasta dar con la misma. Por eso se guarda sólo el último, y por eso lo tratamos como un identificador más de tu dispositivo.
Cómo se usa la app
La app le cuenta al servidor algunos pasos de cómo se usa: si viste la primera pantalla, si te registraste, si creaste la mascota, qué hoja del tutorial viste, si abriste la heladera o el ropero, si activaste la mascota flotante, y cuándo abrís la app. Sirve para una sola cosa: saber en qué paso se traba la gente al empezar, y arreglarlo.
- Es una lista cerrada de pasos. El servidor descarta cualquier otra cosa.
- No tiene texto libre: sólo el tipo de paso, la hora y un número chico de detalle (por ejemplo, qué hoja del tutorial). Por construcción no puede viajar tu correo, el nombre de tu mascota ni nada de lo que escribas.
- Va a nuestro servidor, a nadie más. No pasa por ningún servicio de analítica de terceros.
- Se borra con tu cuenta.
Cuando la app falla
Si la app se cierra sola o algo adentro de ella se rompe, le manda al servidor un informe del error para que lo podamos arreglar. Lleva sólo esto:
- Qué falló y dónde, en el código: el tipo de error, su mensaje y la lista de funciones por las que pasaba. Antes de guardarlo, el servidor reemplaza en el mensaje los correos, los números y lo que va entre comillas por marcas, por si alguno se coló.
- En qué pantalla estabas (por ejemplo, «casa» o «parque»).
- La versión de la app, la versión de Android y el modelo del teléfono (por ejemplo, «samsung SM-S918B»), que es el mismo para millones de teléfonos.
- Tu cuenta, sólo si habías entrado.
Para que un teléfono que falla una y otra vez no llene el servidor, la app también manda un número al azar que genera al instalarse. Sirve sólo para ponerle un tope a cuántos informes entran por hora; no se guarda. El informe tampoco guarda la dirección IP (el registro de la API la anota como en cualquier pedido: ver «Lo que registra el servidor»).
Los informes van a nuestro servidor y a nadie más —no hay Sentry, Crashlytics ni nada parecido—, y se borran solos a los 30 días. Si borrás tu cuenta antes, el informe queda sin tu cuenta hasta que se borra.
Las fotos, que son el caso especial
Wiru te deja sacar o elegir dos tipos de foto: una de tu mascota de verdad —un perro, un gato, el animal que tengas—, a la que tu Wiru se va a parecer, y otra de un objeto tuyo que se convierte en una prenda de su ropero. Son fotos de animales y de cosas, no de personas. Las dos siguen exactamente el mismo camino:
- Antes de salir del teléfono, la app revisa si en la foto hay una cara. Si la encuentra, la foto no se sube: te avisa y te pide otra. Esa revisión la hace el propio teléfono con una función de Android, sin conexión y sin mandarle nada a nadie.
- La foto viaja cifrada hasta el servidor.
- El servidor la revisa con su propio filtro, en memoria y sin mandarle nada a nadie: dos programas que corren adentro del servidor buscan personas y caras, y el de personas ve también gente de espaldas, lejos o una mano que sostiene algo. Si encuentra a alguien, la foto no sigue: se descarta ahí mismo y la app te pide otra.
- Si no hay nadie, el servidor arma una copia nueva desde los píxeles, sin ninguno de los datos ocultos que trae el archivo: ni la ubicación (GPS), ni la fecha, ni el modelo del teléfono.
- Sólo esa copia limpia se le pasa al servicio de inteligencia artificial que la interpreta. Ese servicio tiene además la orden de no describir nada si igual ve una persona, y entonces la rechaza.
- Vuelve una descripción de dibujo: proporciones, formas y colores.
- La foto se descarta, en esa misma operación. No entra a la base, no queda en una copia de respaldo y no se registra en ningún archivo de log. Lo único que toca el disco es que, mientras dura la subida, el servidor web puede apoyarla en un archivo temporal, que se borra solo cuando termina el pedido.
Si la app le pide a la inteligencia artificial que revise cómo quedó el dibujo, la foto viaja una segunda vez junto con el dibujo, por el mismo camino —el filtro del servidor incluido— y con el mismo final.
Lo que sí queda guardado es esa descripción de dibujo, la especie de lo que salía en la foto (perro, gato, persona u otro animal), una frase corta que describe el resultado y —sólo si vos lo escribiste— el nombre de quien salía. Ese nombre lo ponés vos y nunca se manda a la inteligencia artificial.
Lo que registra el servidor
Hay que separar dos cosas, porque no se registran igual:
- Este sitio (wirupet.app) anota cada solicitud sin la dirección IP: fecha y hora, qué página se pidió, si terminó bien, desde qué enlace se llegó y qué navegador era. Sirve para saber cuánta gente entra y cuánta se lleva la app, que es lo único que queremos contar. Como no guardamos quién, contamos visitas y no personas — y lo preferimos así. Por eso el sitio tampoco tiene analítica, ni cookies, ni un script de otra empresa.
- La API de la app sí anota la dirección IP, además de la fecha, qué se pidió y qué versión de la app lo pidió. Ahí hace falta: es lo que permite encontrar fallas y frenar a quien prueba contraseñas a lo bruto. No se cruza con tu cuenta para armar un perfil tuyo.
Lo que Wiru no hace
- No tiene publicidad, ni propia ni de terceros.
- No vende ni alquila datos. A nadie, en ninguna forma.
- No tiene analítica de terceros ni rastreadores. La app no incluye Firebase, Google Analytics, Sentry, Facebook SDK ni ningún otro paquete de medición, y no hay identificador de publicidad. Lo único que se mide son los pasos de uso y los informes de error descritos arriba, y quedan en nuestro servidor.
- No accede a tus contactos, a tu agenda, a tus mensajes ni a tu ubicación.
- No mira tu galería. Elegís una foto con el selector del sistema y la app recibe sólo esa.
Con quién se comparten
Con una sola empresa, Google, en tres papeles distintos. En los tres actúa como proveedor del servicio, no como alguien a quien le pasamos datos para que los use a su manera.
| Quién | Qué recibe | Para qué |
|---|---|---|
| Google (API de Gemini) | La foto, en el momento en que la subís, después de que nuestro servidor revisó que no tenga personas y le sacó la ubicación y los demás datos del archivo | Interpretarla y devolver la descripción del dibujo. Se usa la modalidad paga de la API, en la que Google no usa el contenido enviado para entrenar sus modelos. Google lo retiene un tiempo acotado sólo para prevenir abusos. |
| Google Play | El comprobante de cada compra, que emitió el mismo Google | Cobrar las compras de monedas. El servidor le consulta el comprobante para confirmar que la compra es real, para darla por entregada y para enterarse de los reembolsos. Tu medio de pago queda en Google. |
| Google (entrada con Google) | Que entrás a Wiru con tu cuenta de Google | Sólo si elegís entrar así. Google confirma quién sos y le devuelve a la app tu correo, tu identificador y la dirección de tu foto; el servidor verifica esa respuesta con las claves públicas de Google, sin mandarle nada más. |
| Brevo (envío de correos) | El correo electrónico y el mensaje, cuando hay que mandar uno | Mandar los únicos correos que manda Wiru: el código para elegir una contraseña nueva, cuando lo pedís, y los del permiso de una persona adulta para la cuenta de alguien menor de 13 años. Brevo los entrega y no los usa para nada más. Wiru no manda publicidad ni novedades por correo. |
Fuera de eso, los datos no salen del servidor. También pueden acceder las autoridades si lo exige una orden judicial válida.
Quien opera Wiru puede ver los datos de las cuentas desde un panel de administración, para atender pedidos de baja, resolver problemas y cuidar el servicio. Cada cambio que se hace desde ese panel queda registrado, con quién lo hizo, cuándo, y cómo estaba antes y después.
Lo que ven las demás personas
Pasa en dos momentos, y conviene distinguirlos porque no alcanzan a la misma gente:
- Cuando dos mascotas se visitan. Cuando la tuya y la de otra persona se conocen, el otro teléfono recibe lo necesario para dibujarla y para que las dos se comporten: el nombre de la mascota, su aspecto y lo que tenga puesto —incluido un objeto preciado tuyo, si se lo pusiste—.
- En el parque, donde también la ven desconocidas. Tu mascota comparte el parque con las de otras personas que no conocés. A sus teléfonos viaja lo mismo que hace falta para dibujarla y para armar los partidos: su nombre, su especie, su etapa de crecimiento, su color y su pelo, y lo que lleve puesto. Nada más que eso.
Tu correo electrónico no se comparte nunca con otras personas usuarias, ni en las visitas ni en el parque. El nombre de la mascota lo elegís vos cuando nace, y es el único de esos datos que escribís a mano: conviene elegir uno que no te moleste que lean desconocidos, porque por ahora no se puede cambiar después.
Dónde se guardan y por cuánto tiempo
En una base de datos alojada en un servidor de Hostinger en Brasil (región de San Pablo), sin puertos abiertos a internet: sólo la alcanza la propia aplicación. Las copias de respaldo se guardan en ese mismo servidor.
Los datos de tu cuenta se conservan mientras la cuenta exista. Si la borrás, se borran, salvo los reportes y las anotaciones del panel de administración que se cuentan en eliminar mi cuenta. Los registros del servidor se rotan solos: se guardan como mucho tres archivos de 10 MB por servicio, y cuando se llena el tercero se descarta el más viejo. No hay copia de los registros en ningún otro lado.
Transferencias internacionales
Como el servidor está en Brasil y el procesamiento de las fotos lo hace Google, tus datos salen de la Argentina. Brasil cuenta con una ley general de protección de datos (la LGPD) y es considerado un país con protección adecuada. En el caso de las fotos, la transferencia dura lo que dura la operación: se procesan y se descartan, no quedan almacenadas fuera.
Cómo borrar tu cuenta
Podés pedir que se borre tu cuenta y todo lo que hay en ella, en cualquier momento y sin dar explicaciones. Está explicado paso a paso acá: wirupet.app/eliminar-cuenta.
Tus derechos
Podés pedir acceder a tus datos, corregirlos, borrarlos, o pedir una copia. Escribí a hola@wirupet.app desde la dirección con la que te registraste y te respondemos dentro de los 30 días.
En Argentina, la Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales te da esos derechos, y la autoridad de control es la Agencia de Acceso a la Información Pública, ante la que podés reclamar si considerás que no se respetaron. Si estás en la Unión Europea o en el Reino Unido, el Reglamento General de Protección de Datos te da derechos equivalentes, incluido el de oponerte al tratamiento y el de portabilidad.
Menores de edad
Wiru es apta para todo público, y eso incluye a chicas y chicos. Por eso la app no muestra publicidad, no usa identificadores publicitarios y no le pide a nadie su ubicación.
La pregunta de la edad
Al crear una cuenta, la app pregunta «¿En qué año naciste?», sin sugerir ninguna respuesta. El año no se guarda: se usa para saber si hace falta el permiso de una persona adulta y se descarta. Como con sólo el año no se sabe si ya pasó el cumpleaños, el año que puede ser de alguien de 12 o de 13 se cuenta como de menos de 13. Las cuentas creadas antes del 26 de octubre de 2026 no pasaron por esta pregunta y no cambian en nada.
El permiso de una persona adulta
Si quien va a jugar puede tener menos de 13 años, la cuenta la crea una persona adulta a su cargo (su madre, su padre o su tutor), con su propio correo y su propia contraseña o su propia cuenta de Google, y acepta los términos y esta política en su nombre. Después le mandamos a ese correo un mensaje que cuenta, en pocas palabras, qué guarda Wiru, con un link para confirmar. El link sirve una vez y vence a los 7 días. Cuando confirma, le mandamos un segundo correo que dice que quedó confirmado y cómo retirar el permiso.
Hasta que la persona adulta confirme, se puede jugar con la mascota, pero quedan cerradas tres cosas:
- las funciones que usan una foto (que tu Wiru se parezca a tu mascota de verdad, y el objeto preciado);
- todo lo que muestra el nombre de la mascota a otras personas: las vecinas, las visitas, el parque con otras mascotas y los códigos para hacerse vecinas;
- las compras.
Si nadie confirma en 7 días, la cuenta se borra sola, con la mascota y todo lo que tenga, de la misma forma que si se pidiera la baja.
Para retirar el permiso, la persona adulta puede borrar la cuenta desde la app (Ajustes, «Borrar mi cuenta») o escribirnos a hola@wirupet.app desde el correo de la cuenta, y la borramos con todos sus datos. Los pasos están en eliminar mi cuenta. También puede escribirnos para preguntar qué datos tenemos de esa cuenta.
Las fotos
Las dos funciones que usan una foto —que tu Wiru se parezca a tu mascota de verdad, y el objeto preciado— son para fotos de animales y de cosas, y se abren cuando la persona adulta confirma la cuenta. Una foto pasa por tres revisiones, en este orden:
- El teléfono no deja subir una foto en la que encuentra una cara. Es un aviso rápido y no es perfecto: una cara de perfil, de espaldas, muy chica o tapada se le puede pasar.
- Nuestro servidor, antes de mandarla a ningún lado, busca personas y caras con su propio filtro, que también ve gente de espaldas, lejos o una mano. Si encuentra a alguien, la foto se descarta ahí y no sale. Si no, le saca la ubicación y los demás datos ocultos del archivo.
- El servicio de inteligencia artificial recibe sólo esa copia limpia, y tiene la orden de no describir nada y rechazarla si igual ve una persona.
Ningún filtro automático es perfecto, y por eso son tres. En cualquiera de los casos la foto se descarta sin guardarse, como todas.
Las compras de monedas se hacen por Google Play y las autoriza la persona adulta dueña de esa cuenta de Google.
Si sos madre, padre o tutor y querés ver, corregir o borrar los datos de una cuenta que usa alguien a tu cargo, escribinos a hola@wirupet.app o borrala desde la app o desde esta página.
Permisos que pide la app, y por qué
La app pide sólo permisos que ejerce. Estos son todos, con el motivo de cada uno:
| Permiso | Por qué |
|---|---|
| Cámara | Sacar la foto del ADN o del objeto, si elegís sacarla en vez de buscarla en la galería. |
| Fotos | Elegir una foto ya existente. En Android 13 y posteriores lo resuelve el selector del sistema y la app sólo recibe la que elegiste. |
| Mostrar sobre otras apps | La mascota camina por encima del escritorio y de otras apps. Es la función central de Wiru. |
| Servicio en primer plano | Mantener viva la ventana flotante con la app cerrada, con su aviso permanente. |
| Acceso al uso | Saber qué app estás usando para que la mascota no te interrumpa. No se registra ni se envía a ningún lado: se consulta en el teléfono y se descarta. |
| Notificaciones | El aviso del servicio en primer plano, que Android exige mostrar. |
| Iniciar al encender | Que la mascota vuelva sola después de reiniciar el teléfono. |
| Vibración | La mascota responde en la mano cuando la tocás. |
| Internet | Hablar con el servidor donde vive la mascota. |
Seguridad
Todo el tráfico entre la app y el servidor viaja cifrado con HTTPS. Las contraseñas se guardan con un hash. La base de datos no está expuesta a internet. Los identificadores de sesión se guardan con hash, rotan en cada uso y se anulan todos de golpe si se detecta que uno se reutilizó.
Dicho eso, con franqueza: ningún sistema es inviolable, y este lo mantiene una sola persona. Si alguna vez hubiera un acceso indebido a datos personales, te lo vamos a avisar por correo.
Si esta política cambia
Si cambia algo importante, se actualiza esta página con su fecha y se avisa dentro de la app antes de que el cambio tenga efecto. La versión vigente es siempre la que está acá.